
La Alucinante Maestra Suplente
Era mi último año de preparatoria. Era un buen estudiante pero solía perderme varias de las lecciones. Al final del semestre me di cuenta que había faltado a casi todas las de matemáticas y estaba en la cuerda floja. Por si fuera poco, nuestra maestra cayó enferma y nos enviaron a una maestra suplente por el resto de los días de clase.