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Sorprendente Relato De una Enfermera : Sexo, Mi HIstoria De Vida

Mi nombre es Lida , soy enfermera profesional en dos hospitales de Bogotá, tengo 36 años y en este relato les quiero contar de mi sexo

Sexo de enfermera

Mi nombre es Lida , soy enfermera profesional en dos hospitales de Bogotá, tengo 36 años, me inicie en el sexo cuando tenía 14 años, a esa edad fue que supe por primera vez lo que es el sexo oral, lo hicimos toda la tarde con mi mejor amigo, aprovechando que mama salía a trabajar como empleada del hospital del pueblo, en esa época yo vivía sola con mi mama, mis hermanos mayores Vivian con papa en una población cercana, así que las cosas se me facilitaban para experimentar, con mi amigo, pasamos toda la tarde haciéndonos el más delicioso oral que he podido experimentar, soy de una pequeña población de Santander Colombia, cuando llegue a Bogotá, era una joven de 16 años sin experiencia en una gran ciudad, por esas cosas de la vida, conocí a mi esposo en un bar donde yo trabajaba haciendo striptease , Jorge era cliente fijo del bar, tenia su chica favorita con la que se veían en los cuartos de atrás del bar y se dedicaban a culiar.

Jorge era casado el me llevo a vivir en su apartamento, me fui a vivir con ellos , y ahí fue donde surgió una fuerte atracción con Jorge y cuando Claudia la esposa de Jorge dormía, el me visitaba en mi cuarto donde teníamos sexo los dos, él fue el primer hombre con el cual tuve sexo, él se divorció y poco después se casó conmigo, las primeras 2 semanas fueron relativamente buenas, pero descubrí, que era muy mal polvo, un polvo de gallo, si me comprenden a que me refiero, por lo que empecé a tener amantes, para ese momento ya estudiaba enfermería y eso me brindó la oportunidad de conocer muchos hombres, muy buenos polvos con los que compartí deliciosos momentos.

Era la puta que disfrutaba haciendo de todo, eran tres o cuatro polvos, pasábamos dos o tres horas sin ningún reparo

Me convertí en toda una puta, al comienzo no cobraba dinero por tener sexo, por lo que disfrutaba mucho haciendo el amor, después descubrí que podía ganar dinero y empecé a cobrar, amantes no me faltaron, no era la típica puta, que abre las piernas y espera cinco minutos y ya, era la puta que disfrutaba haciendo de todo, eran tres o cuatro polvos, pasábamos dos o tres horas sin ningún reparo, con el tiempo, deje de amar a mi esposo y amar a otros hombres, amarlos y desearlos.
Siempre me ha gustado la fotografía artística o los desnudos, me he tomado muchas fotos, me gusta sentirme admirada y deseada por los hombres, no me avergüenzo de mi cuerpo, sé que estoy un poquito gordita, pero no siento pena, ni vergüenza de que mis compañeros de trabajo vean mi cuerpo desnudo, total ya están acostumbrados a ver cuerpos desnudos.

No soy una mujer feliz con mi esposo, ya no lo amo, decidí que, si quería ser feliz y sentirme realizada como mujer, debía seguir teniendo amantes, mi amante actual, es un verdadero hombre, pasamos horas y horas amándonos y consintiéndome, me hace muy feliz, mi esposo, es un buen hombre, pero un mal amante y como mujer tengo derecho a sentirme deseada, tengo derecho a vivir y a explorar mi sexualidad, a ser feliz.

Poder tomar de esa leche caliente, sentir su verga en mi garganta y sentir como se viene, el me hace el oral más delicioso y con mucha delicadeza me lo mete por el culo

Deseo sentir un hombre de verdad dentro de mí, con su pene duro en mi vagina y en mi culo, clavándome una y otra y otra vez, sin cansarse con cada vez más ganas de amarme, con el he descubierto los más deliciosos orgasmos, sentir su leche caliente derramándose en mis tetas, poder tomar de esa leche caliente, sentir su verga en mi garganta y sentir como se viene, el me hace el oral más delicioso y con mucha delicadeza me lo mete por el culo ,son sensaciones a las que por nada en el mundo renunciaría, por guardarle fidelidad a un buen hombre pero a un muy mal amante

He aprendido de la vida, que si deseas ser feliz , debes ir y buscar lo que te mereces y no conformarte con lo que me toque, seguir solo con mi esposo, seria conformarme con lo que me toco y renunciar a ser feliz, Luis Jorge, podrá ser bueno en otras cosas y sé que él me ama, pero como mujer no me conformo solo con buenos y bonitos sentimientos, necesito sentirme deseada, necesito que un verdadero hombre me monte, me domine, me haga gritar y gemir de placer
En el medio hospitalario he conocido muchos hombres, varones de verdad, claro nunca he tenido sexo con ellos , dentro de las paredes de mi trabajo, antes que todo, soy una enfermera profesional y debo respetar la institución, pero fuera de la institución, me olvido que soy enfermera y soy un verdadera puta, un perra ganosa y deseosa de placer, he tenido la oportunidad, de estar en los apartamentos de cardiólogos, neurólogos, anestesiólogos, pediatras y urólogos y con todos he disfrutado de riquísimos momentos.

El año pasado me vi sorprendida, cuando mi compañera la jefe Zulma, me invito a su apartamento, ella quería saber si yo podía ayudarla a satisfacer una curiosidad, siempre había querido tener sexo con otra mujer, era solo curiosidad, porque ella no es lesbiana, yo si antes en mi época de estudiante de enfermería, tuve sexo con dos compañeras de universidad, así que accedí a tener sexo con la jefe Zulma, llegamos al apartamento tomamos un rico desayuno, luego fuimos a su habitación, nos besamos apasionadamente, mientras mis manos recorrían su espalda y su culo, nos fuimos desnudando lentamente, su boca, se posó en mis pezones, sumamente los fue mordiendo, como la más experta en el sexo lésbico, su boca fue recorriendo mi cuerpo, abrió mis piernas y su lengua se introdujo en mi vagina.

Una y otra vez, con movimientos suaves, mordiendo mis labios menores poco a poco, me llevo a un riquísimo orgasmo, ahora era mi turno, tome sus tetas entre mis manos, sus pezones estaban duros, erectos, su cara roja, mostraba todo el placer que experimentaba, los bese, los succione, los mordí, con suavidad, con morbo con pasión, se retorcía en su cama, mis manos recorrían sus caderas, sus piernas se fueron abriendo lentamente, coloque mi boca en su vagina, mientras ella sujetaba mi cabeza, introduje mi lengua en su vagina, estaba húmeda, muy húmeda.

Introduje mis dedos en su vagina, a lo más profundo y con la otra mano, introduje mis dedos por su culo, grito, quería más, no quería que parara

Zulma se retorcía en la cama, los gemidos podían escucharse en todo el apartamento, una y otra vez, mordí su clítoris, introduje mis dedos en su vagina, a lo más profundo y con la otra mano, introduje mis dedos por su culo, grito, quería más, no quería que parara, sudaba, grandes chorros de orina salieron, no aguantó tanto placer que yo le proporcionaba, luego las dos exhaustas, terminamos en la ducha, donde nos acariciábamos mientras el agua caliente, rodaba por nuestros cuerpos desnudos.

En mi trabajo soy una verdadera profesional de la enfermería, pero fuera de mi trabajo, en la cama de mis amantes, soy una amante profesional, repito todas las mujeres tenemos derecho a buscar nuestra felicidad, sin tabúes, sin prejuicios, no me importa si me llaman puta, zorra o perra, mientras sea feliz, lo demás no me interesa.

Lo que aquí relato, no es ficción ni producto de mi invención, es mi historia de vida, es real y no me avergüenzo de nada, son mis vivencias, para las mujeres de hoy, solo le digo a cada mujer, que cada cual escoge su camino, para buscar su felicidad, algunas como yo tendrán amantes, otras talvez prefieran quedarse solas, pero sin importar que elijan hacer, busquen su felicidad y no presten atención a las habladurías de los demás, esta sociedad, con sus normas morales y prejuicios, jamás las hará felices y si les robara la poca felicidad que logren alcanzar, no permitan que esto pase, sean libres, abiertas, espontaneas, autenticas mujeres, ustedes son las únicas dueñas de sus cuerpos, ningún hombre, es dueño de ustedes y no nacieron para complacer a los hombres, nacieron para ser felices y complacerse a si mismas, en el camino de la búsqueda de la felicidad, no puedes mirar para atrás o para los lados, solo puedes mirar adelante y si para ser feliz debes ser egoísta, entonces se egoísta, siempre hay que pensar en nosotras como mujeres primero y en nadie más.

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3 Comments
  1. Janacho

    Me encanto tu historia me me encantaría agarrar esas nalgas en vivo y en mis manos
    Un Beso y una lamida

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  2. El keko

    Vale Maja que estas de re chupete , me encantas

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  3. Rick

    Hoy le metí un dedo en el ano a una mujer y mientras lo hacia pensé en este cuento …. ahora se sabe

    Reply

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