Mis dildos

Un dildo es una verga sintética; algo más rígida, pero los hay que echan un polvo: hay que cargarlo con algo que parezca semen

Mis dildos

Un dildo es una verga sintética; algo más rígida, pero los hay que echan un polvo: hay que cargarlo con algo que parezca semen, como pasta de harina con agua, o cualquier gel. Y también los que son como una verga real, con piel que estira y afloja al masturbarlo; y muchas más opciones.
Tuve uno de 20 cms, café, gordo, con venas y todo, y de pilas: girando la base donde se meten las pilas, obtenía movimientos, como taladrar, girar 180 grados y ambos al tiempo. Tantas veces me lo metí: desnudo, de hombre y de nena que terminó averiado.
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En la página puse en el carrito de compras un dildo con chupa ventosa, para fijar a cualquier superficie plana, uno con arnés como para un tipo de verga pequeña que quiera meterlo como si la tuviera grande, un acostumbrador, que es una punta que se mete en el culo, con una base ancha para que no te lo tragues todo; un pin de uretra: es una especie de aguja gruesa que se mete en la cabeza de la polla, en la uretra y si eso no te lo para nada lo hará.
Tres semanas después llegó el pedido; obviamente sin etiquetas ni nada que delatara el contenido. El hombre de Servientrega me dijo
– Es la primera vez que entrego un paquete sin identificación alguna, mire, ni remitente tiene. ¿Puedo pregúntale de qué se trata?
– No. Gracias, ya firmé recibido
Sabía de qué se trataba y ansiaba por ver el contenido. Tras mucho desenvolver los 4 objetos de placer estaban a mi golosa vista. No sabía por dónde empezar ni cómo, si travestido o desnudo.
Me desnudé. Tenía el pene muy parado. Le metí el pin… Guau. No tengo forma de describir lo que sentí pero lo tuve más duro que nunca. El segundo impulso era hacerme la paja, pero me quedaban 3 por probar.
El de ventosa. Qué mejor momento para ducharme; sin sacarme el pin regulé el agua caliente y cuando estuvo tibia me metí bajo la lluvia y fijé el dildo a los baldosines, me lo puse en el culo y empujé. ¡Puta marica! Eso dolió. Hice fuerza y me lo metí. Hacerme la paja con el pin era más doloroso, me lo saqué y me di verga hasta posar las nalgas en el frío baldosín y me corrí; disparaba semen al vacío. Exhausto caí al suelo.
Me faltaban dos pero no tenía fuerzas suficiente y sí el sopor característico. Me tiré a la cama y me quedé dormido.
Desperté de noche. Limpié todo mi despropósito. Seguía con ganas de verga. Lo mejor sería vestir a Diana… todavía tenía el acostumbrador entre el culo.
Vestí liguero y medias super veladas, la minifalda escocesa y el top blanco de remache en la entrepierna; sin pantis y con el pajarito entre el cuerpo. Es una maniobra en la que agarras el glande y lo empujas adentro del cuerpo; hay una cavidad donde queda encerrado… hasta que se te pare. Costó trabajo porque el acostumbrador como que interfería, pero insistí.
Eran como las 11. Me metí el acostumbrador. Puse el arnés a un lado. ¿Cómo usarlo? Necesitará que alguien se lo pusiera. No tenía con quien experimentarlo, pero soy creativo.
Se lo puse al cilindro de gas de 100 libras que tengo en la cocina, lo ajusté bien con cinta de empacar, me saqué el acostumbrador, me puse la pate del dildo en el culo y reculé de a poquitos; me dolió bastante hacer que me entra en el culo el glande, pero seguí y me lo metí todo.
Las nalgas rebotaban en el frío cilindro y me hice otra paja… Uu, que gusto tener una verga entre el culo, aunque no fuera de carne, y ver mi semen salir volando.
Algún día, próximo, tendré una verga de hombre o de travesti taladrándome el culo.

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