Mi hermanita y yo – Incesto

Una historia de incesto de mi lejana juventud.

Bueno gente. Me encantan los relatos y esto paso hace muchos años. Ya tengo casi 50 años. Eramos una familia numerosa. Mi madre enviudó muy joven y tubo que salir a trabajar. Quedando nosotros. En casa. Yo y mi hermana menor la que llamaré Sandra. Yo tenía en aquel tiempo 15 años. Se imaginan todo el día caliente …. Yo ya estaba desarrollando. Siempre nos unió algo muy esprcial más que hermanos. Nos gustábamos. Miraditas y apoyadas. Un día mi mamá se fue muy temprano a trabajar. Quedando ella y yo. Cerramos todas las puertas y fuimos a mi habitación. Ya estábamos muy calientes. La toque y tenía pelitos en su conchita. Estaba muy mojadita. Le saqué toda la ropa. Se acostó en mi cama. Comenzamos a besarnos muchoooo. Solo quería matersela. Y me dijo que era virgen. Eso me calentó más me subí encima de ella. Le puse la cabezota en su conchita y le metí solo la cabeza y jugué ahí un rato. Ella me agarro de la cintura y me apretaba. Para que se la metiera más adentro. Hasta que por fin se la puse toda. Ella gemía y me decía moverte mi amor. Llenarme de tu lechita. Quiero ser tu mujer x siempre. Ese día cogimos toda la mañana. Lo hicimos varias veces muy rico. Bueno la segunda vez lo contaré en mi próximo relato de este incesto.

Esta Confesión de incesto fue enviada en anónimo y mediante nuestro sistema de publicación de relatos

Inconsciente prohibido

Inconsciente prohibido

Bajé a toda velocidad al consultorio de Hernán, sintiendo una atracción irrefrenable. La tensión entre nosotros prometía un encuentro explosivo.

Ojo por ojo...

Ojo por ojo…

Paula, abogada y madre, vive un matrimonio rutinario con Ramón: sin anal, sin acabar en la boca, sexo tibio. Todo cambia cuando Daniel, vecino, llega confesando infidelidad y pide su ayuda.

La tienda de cuero

La Tienda de Cuero I

Carol se detuvo a ver su reflejo. No había duda de por qué todos los hombres la miraban sin disimulo. Era una mujer imposible de ignorar. Su gran melena roja contrastaba con el vestido verde transparente que había decidido usar ese día.

Cojiendose a la esposa de mi amigo

Cojiendose a la esposa de mi amigo

Ella trabajaba en casa en un coto privado llo acababa de comprar una camioneta tinta con un dinero que me debía un cliente de pura casualidad me la encontré esperando el camión para irse a trabajar y medijo que la invitara a otro lado que si le prestaba 3.30 pesos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Contenido Generado por Usuarios con Desnudos

El contenido de RelatoSexy es generado por usuarios y puede incluir desnudos.