Cómo ya les relate en la primer entrega, me case con la putita de la colonia, era una mujer normal, guapa de buen cuerpo, pero desnuda tenía unas nalgas muy apetecibles, era por eso de tantos pretendientes y casi todos se la cogieron.
Entre todos ellos había uno que tenía un negocio familia y muy seguido tenía que ir por mercancía al norte del estado, ella lo acompañaba diciendo en su casa que cuidaría de una enferma, esa ocasión al terminar el trámite, regresaron al hotel y el la desvistió lentamente, según me cuenta ella tenía un miembro de buen tamaño pero tenía que chuparselo a cada rato ya que perdía erección, sabiendo lo caliente que es ella, yo sabía que eso la decepcionaba un poco, me extrañaba el porque seguía acostándose con él.
Estaban haciendo el amor, ella ya desnuda sobre la cama, cuando tocaron la puerta, él se levantó y dijo, debe ser el que viene a cobrar, ella se cubrió con la sábana y espero, escucho que el tipo pidió entrar y Javier [así llamaré al cogedor] le dijo que lo disculpara que estaba acompañado, el tipo insistió y luego dijo -pues dile a la putita que de chance- Javier se le acercó a Violeta [su nombre de trabajo] y le dijo que el tipo quería hacer un trio, le interrmpi el relato para preguntarle -y que dijiste- la respuesta me sorprendió un poco ya que ella sonriendo me dijo -pues ya estaba ahi- Javier fue a la puerta y dejó entrar al otro tipo.
El se acercó a la cama y levantando la sábana le dijo a mi mujer -para que te tapas, ahora te va a ir muy bien- se quito la camisa, era un tipo robusto, moreno y hasta feo, dice ella, se quito los pantalones quedando en trusa, ella miro a su entre pierna y dice que vio un bulto de muy buen tamaño.
Javier observaba a un lado de la cama, acariciándose el miembro, cuando el tercero bajo su truza, salto una verga de muy buen tamaño, morena y gorda, enseguida la apunto a la cara de ella y la jalo de los cabellos, apenas ella abrió la boca y la metió sin miramientos envistiendo como si la cogiera por la vagina, ella dice que ahogaba en cada envestida, después de unos minutos ;a puso en cuatro y la penetro, dirigiéndose a Javier le dijo, acomodarte para que ella te monte, yo voy a saborear este rico culito, Javier obedeció el tercero se despegó de mi mujer y la empujó para que montará sobre Javier, ella me cuenta que le sorprendio que Javier tuviera una tremenda erección, no necesito que se la chupara para ponerla dura, disfruto la penetración, pero de pronto el tercero la empujó hasta quedar su cara frente a la de Javier, le escupió el culo y frotó la cabezota por el canal de las nalgas al tiempo que le daba nalgadas, de pronto se detuvo, coloco la verga en el ojo del culo de mi mujer y empujó, dice ella que son miramientos en unas cuantas embestidas ya la tenía hasta el tope, entonces los dos sincronizaron sus movimientos haciéndola gozar, entonces el tercero pregunto, donde encontraste está perrita, no la conozco, tiene el culo apretadito y caliente, me voy a hacer su cliente, me cuenta mi mujer que le éxito que la confundiera y la tratara como prostituta, le acariciaba las nalgas en lo que metía y sacaba esa verga gorda del apretado culo de mi mujer.
De pronto ella sintió el inconfundible cosquilleo que anuncia la venida y cerro los ojos, Javier al darse cuenta y conociéndola metió un pezón en su boca mientras retorcía el otro, el tipo al sentir ;as contracciones que expromian su verga le dio una nalgada que debe haberse escuchado en todo el hotel, jalo fuertemente los cabellos de la putita y clavo toda la verdad en el culo de mi mujer y soltó un chorro de leche caliente, siguió el vaivén [or unos instantes más y antes de perder erección la saco, se [uso de rodillas frente a Violeta y jalando los cabellos la guío hasta métela de nuevo en esa boquita mamadora que ella tiene, exprimió la verga dejando todavía restos de semen, se vistió apresuradamente y se despidió porque según dijo lo esperaban, salió pero antes acaricio las nalgas de violeta, le metió los dedos en el culo que escurría leche, se los dio a chupar a ella y dice ella que volvió a acariciarle las nalgas y sintió algo raro que raspo su culo, Javier aprovecho para terminar en la verija de ella, cuando se levantó, sentía algo en el culo, al tocarse saco algo que resultó ser dos billetes de quinientos pesos, los guardo para que Javier no los viera y se sintió una verdadera prostituta, cuando Javier me metió a la regadera ella acaricio su rajita hasta terminar de nuevo recordando esa verga morena y gorda que le lleno el culo de leche/
Esta es una de muchas aventuras que me ha contado ;a putita de la colonia con la que me case, lógicamente hemos hecho algunas travesuras juntos, ella sigue con buen cuerpo e increíblemente con un culo apretado e igual de putito que siempre.
Pronto les contaré otra de las calenturas de mi mujer
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