Inicio » Relato » La mimosa de mi sobrina II En mardel
consolar mi conchita

al cerrarse la puerta su mano comenzó a consolar mi conchita que venia mojadita de varios kilómetros atrás, me acomode en el asiento y me deje penetrar, mi minifalda casi de cinturón, y su mano completamente en mi, termino de excitarme pero esta vez no, no me iba a bajar hasta que terminara con lo que empezó quise tocarlo y solo le intereso verme satisfecha a mi

Bueno acá volvemos con Karina la muchachita voraz con piernas perfectas y monumental colita junto a su tío Fernando esta ves de vacaciones en mardel a quien no haya leído la mimosa de mi sobrina les recomiendo leer esa primero, igual se podría tomar como un nuevo relato, para el relato tomare el papel de mi amiga.
Mi tío Fer tiene un departamentito en Mar del Plata y como en los últimos meses me había convertido en la compinche de mis primitas de 12 y 13 añitos, ( alguna excusa debía tener para estar cerca de mi tío ) decidieron llevarme con ellos de vacaciones no les hace falta que les diga que Fer fue el promotor de la idea; el viaje se lo hice muy placentero, en cada parada, cualquier momento a solas era un toqueteo constante de juego y cosquilleo pero lo cierto es que su mano siempre terminaba bajo mi mini y corriendo mi tanguita blanca para penetrarme con sus dedos, en la segunda parada tomaríamos algo, si un desayuno ahí en el parador de las medialunas mientras mis primitas Stefi y Romi corrían con su madre por un café con leche yo acompañaría a mi tío a estacionar el auto por lo menos lo que creía mi tía Beatriz casi de forma instantánea al cerrarse la puerta su mano comenzó a consolar mi conchita que venia mojadita de varios kilómetros atrás, me acomode en el asiento y me deje penetrar, mi minifalda casi de cinturón, y su mano completamente en mi, termino de excitarme pero esta vez no, no me iba a bajar hasta que terminara con lo que empezó quise tocarlo y solo le intereso verme satisfecha a mi, con la complicidad de unos vidrios polarizados y la fresca madrugada nadie tomo recado de lo que pasaba en el auto, mis ganas volaban de antes así que poco me costo llegar pero no solo me conformaría con ser presa de sus inquietos deditos y le comí la boca de un beso que fue eterno tan eterno como mi largo acabar solo un joven que pasaba noto nuestro abrazo y algún mimo de un cuarentón que se estaba transando a una pendeja de 19, seguro salieron de trampa habrá pensado pero mas asombrado quedo cuando en la mesa nos vio a los cinco sentados juntos que habrá pensado cuantas incógnitas buenos nos quedaremos con la duda.

seguí disfrutando y me llene de espasmos no podía ser recién había acabado y como si solo fuera un sueño me volví a correr, me retorcí en la arena y el me alcanzo en mi final derramo una ráfaga de vida en mi interior como si fuera su primera estocada, caí rendida no se el tiempo que había pasado pero era muy de madrugada vi que éramos los dueños de la playa

Seguimos el viaje y en alrededor de dos horas estábamos en el departamento como las vacaciones no les importa a nadie pasaremos a una noche muy especial, las chicas saldrían a bailar y yo las acompañaría, mi tío decide mientras la tía Bety se quedaría descansando, acompañarlas, mientras yo trataba de convencerlas que era mejor que se quedasen solas su primita Kary seria un estorbo para lo que quisieran hacer en la puerta del boliche la mayor de mis primas decide actuar, y le pide a su papi si las puede dejar estar solas, justo lo que yo quería una noche completa para disfrutar junto a Fernando en ese mismo momento Romi la menor de mis primitas me dice dale llévatelo y cogetelo un rato, yo quede helada pero reaccione – nena que decís – -que no tenes ganas de cojertelo acaso – -no digas boludeses pendeja – le replique, dale tarada te estoy cargando , termino Ro el dialogo lo cierto era que no le había errado en nada y yo haciéndome la estúpida; vale de poco decirle que las nenas quedaron a disposición de los buitres, pero yo estaba lista a ser devorada por mi depredador favorito, fuimos directo a la playa y como si fuéramos novios caminamos, y nos revolcamos en la arena comenzaron las caricias esa tiernas caricias que no me permitían pensar con quien estaba si las mismas que me sofocaron la noche que me tomo por primera vez; terminamos en un tamarindo refugiándonos de la clara noche, mi pollera era una suave invitación al pecado, la luna cómplice del momento traslucía mi figura pero las sombras de las ramas ocultaron nuestro delito me recosté en la arena y deje todo en sus manos desprendió mi pollera y ataco mis senos que protegidos por una corta y escotada remerita sucumbieron a su arrebato, su lengua saboreo cada milímetro de mi parte superior, mis pezones demostraban toda mi excitación solo unos minutos y me encontraba mas mojada que en el mar mi hilo dental blanco termino en las ramas levanto mis piernas la coloco en sus hombros metió toda su verga en mi conchita y comenzó a cojerme, por un instante me acorde de mis primas pero me duro poco un inmenso dolor lleno mi colita, pero como sabia que era lo que mas le gustaba de mi solo gemí y me acomode, me siguió dando bien duro mientras sus deditos deleitaban mi chuchi entraban y salían y el roce en el clítoris me llenaba plenamente mis sentidos ya no había dolor todo era placer su miembro se deslizaba a destajo, con movimientos rítmicos pasaba de mi culito a mi raja sin ninguna dificultad estaba en llamas y el listo a apagar mi incendio me tomo fuerte de la cintura y comenzó a acabar mi colita fue victima de su obsesión, dejaba nuevamente lo puta para ser mujer, porque me sentía amada, bajo mi cuerpo y penetro mi chuchi tenia su pija bañada en semen me retorcí de placer sentí correr por mis nalgas el desborde de su lechita que había depositado entre mis cantos comencé a gritar y un espasmo se apodero de mi estaba en la cumbre mordió mis pezones y su instrumento toco mi matriz lo sentía bien profundo y grite como nunca, mi néctar broto de mi como de una fuente y me corrí a tal punto que no tuve fin, seguí disfrutando y me llene de espasmos no podía ser recién había acabado y como si solo fuera un sueño me volví a correr, me retorcí en la arena y el me alcanzo en mi final derramo una ráfaga de vida en mi interior como si fuera su primera estocada, caí rendida no se el tiempo que había pasado pero era muy de madrugada vi que éramos los dueños de la playa y corrí tan rápido como pude el mar me esperaba y ni el frió de las olas calmo mi calor espere y como por arte de magia Fer salió de entre las sombras hacia mi, llego al agua y me abrazo lo sentí solo mío enrede mis piernas en su cuerpo tome su sexo y lo uní al mío me sentía mas nena de lo que era y el todo corazón complacía hasta el mas insólito de mis deseos salimos del mar y los rayos del sol anunciaban la realidad la cenicienta dejaba caer su zapato y se convertía otra ves en sobrina juntamos las prendas pero algo falto, mi tanguita ya no estaba y debí volver sin ella, pasamos por las nenas “ las nenas “, esperamos en la puerta del lugar donde estaban solo unos minutos y aparecieron ellas mi tío aclaro al momento ojo Kary estaba con ustedes sino tu vieja nos mata a todos, si esta bien pa dijeron a dúo, la pregunta sonó inevitable ¿donde fueron?, ¿que hicieron? y yo que no deje pasar la oportunidad conteste, lo que dijiste, te hice caso, que trola dale replico en su asombro, que paso dijo Ferchi, nada pa es una tarada, listo hijitas no hay problema les dije y sus miradas se llenaron de dudas, y un no salió de sus labios.

La señorita misteriosa

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