Erika y Yo- Punk

En un hotel de Madrid, trabajando como camarera de pisos conocí a Erika; una chica suiza simpatizante del movimiento punk. Las dos escuchábamos a Blur y a Joy Division en su casa de Chueca acompañadas por Chocho, su hurón.

 Relato LGBT – Punk

En un hotel de Madrid, trabajando como camarera de pisos conocí a Erika; una chica suiza simpatizante del movimiento punk. Las dos escuchábamos a Blur y a Joy Division en su casa de Chueca acompañadas por Chocho, su hurón.
Un buen día ambas nos rapamos las cabezas y arrojamos nuestras cofias por el hueco de un ascensor del hotel. Pero de este vacío surgió una mano putrefacta que nos agarró y nos echó a la calle sin piedad.
No volvimos a hacer más camas en nuestras vidas. Ni siquiera ya la nuestra, que yacía en el suelo esperando nuestro verdadero amor.
Como no hacíamos nuestra cama y follábamos sin cesar, el olor que habitaba en la casa era puro sexo animalesco; entre un bacalao y una pescadilla y también puedo definir como caníbal porque hasta Chocho comía de todo aquello que se movía a compás de una música que sudaba y gritaba Diosssss.
Nuestra canción favorita era una de Joy Division: “She lost control”. El compás era estupendo y nos movíamos a modo de tijereta. Todo a sincopado y nuestras dos vulvas agarradas como un cangrejo emitían un flujo que hacía que aquello fuera más y más resbaladizo.
Me gustaba el mejillón de Erika porque era peludo y eso me daba subidón; podía percibirlo con mi lengua y eso me gustaba. Ohhh… Le metía mi lengua hasta el sin fin o eso creía yo. Cuando mordía sus labios menores con mi boca, ella daba voces como una sirena y yo de oír aquello arrojaba como chorros de agüilla a torrente desde mi vagina.
Qué días aquellos. No sé si eran corridas orgásmicas eternas o pequeños orgasmos de continuo. Lo cierto es que ambas maridábamos como el chocolate y la fresa; una ambrosía del Olimpo.

Deja tu comentario en la casilla de comentarios o síguenos en FacebookInstagram y Twitter  

Funda de mi pene

Mi funda para el pene sale de casa.

Ya les he contado antes la historia de mi funda para el pene, con ella mi pene adquiere una dimensión de diecinueve centímetros de largo y duplica su grosor. Es un instrumento para dar placer a mi pareja, porque en realidad limita mi capacidad de sentir el rose de la

Se Me Negó Pero No Tanto

Se me negó pero no tanto

Un chico y una chica salen a cotorrear, beben y van a un motel. Él intenta avanzar, pero ella se niega, revelando que tiene su período.

El culo de mi prima

El culo de mi loca prima

Esta historia cuando conocí a mi prima Gabi, por parte del hermano de mi madre que ya hace años se había ido a otro país a trabajar, nos conocimos por primera vez en persona

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Contenido Generado por Usuarios con Desnudos

El contenido de RelatoSexy es generado por usuarios y puede incluir desnudos.