Confesión erotica de una noche de calor – Masturbándome

Era una noche calurosa y al salir de la ducha preferí salir al patio desnuda que encender el aire acondicionado.

Era una noche calurosa y al salir de la ducha preferí salir al patio desnuda que encender el aire acondicionado.
Esa sensación de libertad me excitó y comencé a tocar mi concha hasta mojar los dedos al mismo tiempo que jugaba con mi clítoris.
Que rico se sentía …
Después puse mis dedos mojados en mi colita , introduje uno , luego dos hasta tres dedos relajando el esfinter anal para que se abriera más fácil.
Con mucha saliva lubriqué mi recto y busqué algún objeto fálico para metermelo por detrás.
Comencé por el mango de una sartén , una zanahoria de la nevera y por último un envase de desodorante femenino con un extremo muy parecido al glande de un pene erecto.
Fue un orgasmo fabuloso que recorrió mi cuerpo haciéndome temblar y vibrar como cuerda de una guitarra.

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