Un pinchazo en la carretera me convenció que era lesbiana

Mi nombre es Ainhoa, y soy una chica morena con buen cuerpo, con unas tetitas más o menos grandes y un culito bien redondo. He de decir que nunca me llegué a cuestionar mi sexualidad hasta bien entrada mi edad adulta

Mi nombre es Ainhoa, y soy una chica morena con buen cuerpo, con unas tetitas más o menos grandes y un culito bien redondo. He de decir que nunca me llegué a cuestionar mi sexualidad hasta bien entrada mi edad adulta, por lo que aquí os quiero contar como un pinchazo en la carretera hizo que me convenciera de que era lesbiana.

Todo comenzó una hermosa tarde de verano durante un viaje en dirección a la playa para pasar allí mis vacaciones. De repente sentí un ruido extraño en las neumáticos, por lo que me aparte a un lado de la carretera y vi que tenía un pinchazo. Como no tenia idea de cambiar una rueda, conduje unos 2 kilometros hasta un taller cercano

Cuando llegué, me recibió una mecánica jovencita rubia muy agradable que me preguntó qué estaba pasando. La chica se llamaba Miranda, y tenía el cuerpo típico de una teen con tetitas pequeñas y un culito muy bien proporcionado. Le expliqué mi situación y ella me dijo que podía arreglarlo en unos minutos. Mientras ella trabajaba, yo la observaba con atención. La mecánica cambiaba las ruedas con la llave de impacto neumática y su técnica era impecable.

De repente, me di cuenta que de sus shorts ajustados asomaban unas braguitas rosas y no sé porque, empecé a sentir una extraña excitación en mi cuerpo. Me situé detrás de ella y comencé a restregarme suavemente.

La mecánica se dio cuenta y sin decir nada, se inclinó hacia mí y empezamos a besarnos apasionadamente mientras seguía trabajando en mi auto. Sentí sus labios en los míos y me di cuenta que estaban teniendo una conexión especial. Me desabroché los pantalones y ella comenzó a hacerme un cunnilingus mientras yo sostenía su cabeza y gemía suavemente.

No podía creer lo que estaba pasando y me excitaba cada vez más. La mecánica se puso a cuatro patas y yo empecé a frotar mis partes íntimas con las suyas, todavía con las bragas puestas. Tuvimos muchos orgasmos juntas y sentí que algo había cambiado dentro de mí desde ese día. Me di cuenta que soy lesbiana y que necesitaba tener más experiencias como esta en el futuro. Así que me subí al auto y seguí mi camino, sabiendo que mi vida nunca volvería a ser la misma.

Deja tu comentario en la casilla de comentarios o síguenos en FacebookInstagram y Twitter  

Amiga y su vagina

La amiga chechu , la novia y la diosa de la vagina

La vagina de una amiga  No pensé en subir este relato pero me decidí la rubiecita que les habla contado Marina de 30 años estaba de novia con una señorita de 27 añitos y vaginadulce llamada Paula amiga con la que vivía hacia un par de meses. Yo muy enamorada

Relato Gay:Miradas Fijas

Relato Gay: Miradas Fijas

Un encuentro inesperado despierta deseos ocultos en un motel, llevando a una intensa experiencia de exploración y placer.

Madre e hija en ómnibus

Madre e Hija En el Omnibus

El ómnibus se mueve por la carretera a gran velocidad, hace muchas horas ya que estoy sentada en el mismo sitio y como dice ‘ma’, nuestros culos terminaran cuadrados como los asientos

PLaya gay

Relato Gay – El chico de la playa

Me iba arrodillando bien cerquita de frente al cuerpo del amigo de mi ligue. Él acababa de chupármela pero sentí que me faltaba más, ahora quería recibir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Contenido Generado por Usuarios con Desnudos

El contenido de RelatoSexy es generado por usuarios y puede incluir desnudos.