Imaginándote en mi ducha

Viendo la lluvia caer aun recuerdo esa tarde como si fuera ayer. Han pasado varios años y no he
vivido nada como aquella experiencia.
Mientras estaba en mi habitación sentía una presencia en mi como si alguien me acompañara, era
como si el hombre invisible estuviera en la habitación pero allí no había nadie. No quise darle más
vueltas, seguro que después de la ducha me sentiría mejor, terminé de guardar las cosas, elegí
que pijama me pondría para dormir y la dejé encima de la cama. Abrí el agua caliente para que
fuera saliendo mientras me desnudaba.

mis piernas se abrieron para dar cabida a una lengua que recorría mi entrepierna como si fuera el más dulce manjar de todos.

Ducharme mientras veía el paisaje era placentero, decidí enjabonarme y sentir el agua recorrer
todo mi cuerpo ahí fue el momento en que mis piernas se abrieron para dar cabida a una lengua
que recorría mi entrepierna como si fuera el más dulce manjar de todos. Sentí miedo porque una
sensación de placer me inundó pero me quede tranquila porque me encanto cerré los ojos y
decidí así imaginar que era el quien estaba allí conmigo. Añadí más imaginación para así sentir
todas esas manos y bocas que me besaban el cuerpo. Manos que me acariciaban los pechos y me
los besaban. Que recorrían mi culo con su lengua.

una mano me giró la cara y, metiéndome un dedo en la boca, me la
abrió. Pude notar un pene rozando mis labios, lo acaricié con mi lengua intentando averiguar qué
forma tenía y aun así me encantaba.

De ahí baje directamente a mi clítoris mis dedos jugando con mi vagina, entraban hasta el fondo
sin chocar con la mano. Entraban y salían dulcemente preparándome para lo que vendría después.
Y, mientras ellos jugaban, una mano me giró la cara y, metiéndome un dedo en la boca, me la
abrió. Pude notar un pene rozando mis labios, lo acaricié con mi lengua intentando averiguar qué
forma tenía y aun así me encantaba. Lamí, chupé e intenté tragármelo todo lo que pude pero,
hasta donde yo pude llegar, no se notaba un cuerpo. Pero mi imaginación lo hacía todos mientras
mis dedos frotaban mi vagina e introducía mis dedos imaginaba que sus manos me acariciaban
todo mi cuerpo mientras un suave movimiento de un pene hacia mi, mi clítoris ardía y mi vagina
succionaba a esa maravilla de pene que continuaba entrando con la misma suavidad en distintas
poses y así pude sentir esa sensación de un orgasmo que me hacía sentir en las nubes. “

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