El viejo, su pareja y un muchacho

El beso negro y los dedos en el culo me volvieron adicto. Con Stella el placer creció: 69 interminable, tragos mutuos y remate anal. No me excita lo gay, aún.

– [ ] Hola gente. Vengo del relato “Mas turbado que nunca” donde en definitiva les conté sobre mis pajas y también por “culpa” de Marcela que me envicie con mi culo.

– [ ] Dude en algún momento si podría transformarme en gay pero no, mi gusto y mi deseo seguía siendo con la mujer y mis pajas con todas mis fantasías giraban en base a la mujer.

Aquel beso negro y ese dedo mayor en mi ojete más mis pajas con introducción de lo que venga hizo que el culo fuese vicio, pero siempre activado por una mujer o mis masturbaciones, nunca pensé en un hombre, a veces se me cruzaba alguna verga en mi mente pero hasta ahí.
Es más siempre veía porno y he ido a sección gay, osos etc y no me excitaba.

Igualmente lo aclaro pero si a esta altura hubiese sido puto no me incomodaria.

Les llegue a contar que con mi última pareja de cama,Stella, iba lindo, cogíamos bien, quedábamos satisfechos los dos y quedaba la puerta abierta para el próximo encuentro.
Si bien variamos de lugar, de previa, de posiciones el último polvo me lo sacaba Stella chupandome el culo o metiendome dedo.

Lo demás lo doy por sabido o sea como dije garchabamos bien.

Uno ya de mayor, casi viejo diría, hace mucha previa para luego rematar con una cogida.

No sé el tiempo que pasábamos haciendo 69. Era un vicio también.
Nos daba lugar a mamar y a tragarnos las acabadas de uno o de otro.

Stella tenía habilidad para ubicar mis debilidades. Aclaro nunca fueron más de 2 polvos míos y ella tenía cuando se lo proponía, era una máquina.

Esas veteranas que saben hacerte cosas y a su vez pedirte otras sin ninguna vergüenza.
Es mas, yo era más tímido.
Me acuerdo que luego de varias salidas una noche me dijo: hoy quiero que hagas el culo, yo nunca se lo había pedido.

Claro de entrada nos hicimos un 69 y acabamos los dos.
Yo no tenía una reposición rápida y firme como para hacerle la cola.
Ella sacó de su cartera una pastilla tipo Viagra masticable y me convidó.
Me dice: masticala mientras tomamos algo y charlamos.

Al rato voy sintiendo que se me va poniendo tiesa y con algunos mimos de ella quedó para coger lo que fuera.

Muy canchera se puso de costado, previo untarse con vaselina sólida, y manejo mi verga como quiso.
La fue guiando hasta que cada pedacito que le entraba me frenaba, apretaba el orto y soltaba y entraba un poco más.
Hasta que le entró toda, me volvió a frenar y al rato empezó a moverse para todos lados y ella misma la sacaba y la entraba.
Vos quietito me decía que mami te maneja.

Que cojida se mandó !!!
Creo que fue la vez que disfrute más de un culo y ver y sentir a ella lo que gozaba me ponía loco.
Con la pastilla, además de dura, me tarde en acabar y cuánto más yo estiraba ella se mandaba sus orgasmos.

No me olvido de como gemía en cada polvo y tampoco me olvidó como en un momento me dolió la cabeza, un poco me asusté.

Que satisfacción me dio cuando me dijo: acaba Santi que no doy más.

Con el susto mío apure un poco, en ese momento Stella estaba en cuatro, y acabé como chancho y ahí nos quedamos dormidos los dos.

Como a la hora, hora y media siento que me acaricia mis nalgas.
Me las abría y el dedo quería entrarme.

Tome conciencia o sea me desperté y le dije : Noooo espera un poco.

A lo que me contestó: no, solo quiero ver el efecto de la pastilla y siguió pasando dedo, indudable se había pasado vaselina en el dedo y cuando ya me dormia de nuevo otra vez me ensartó todo el dedo y pegue un grito no sé si de dolor o de mimoso.

Me acomodé y me empezó a coger a dedo.
Mi pija me ardia pero se iba endureciendo.

Cuando se dio cuenta que venía bien me dijo: solo quería ver si se te paraba otra vez. Se te paró lindo si querés seguimos y si no nos dormimos otro rato.

A esta altura nos besamos en la boca como novios calientes y yo (tímido) le pedí que me coja.

Lo hizo con tanta suavidad y ritmo que me fui enloqueciendo.

Me hizo poner boca arriba y mientras me entraba y sacaba el dedo me chupaba la pija.
Fin del cuento un polvo que era agüita nomás, que la tragó, pero hermoso.
Quedamos hechos unas piltrafas.

Todo fue tan lindo que charlamos mucho.

Y aquí comienza otra historia.

En la charla me dijo que ella tenía experiencia en la cama pero que a pocos hombres les gustaba el beso negro o el dedo.
A vos te encanta me subrayó.

Y si le dije un día me lo hicieron y después se me hizo vicio, pero viste como me gusta la concha, como me encantan las tetas, esos pezones y bueno también me gusta el beso o el dedo pero de mujer eh????

Entonces siguió la charla. Me dice: viste como soy yo recalentona y tengo 2 juguetes, uno es vibrador y me enloquece. No querés que lo traiga y jugueteas con el?

Ja qué incognita para contestar pero que buena idea.

Igualmente le dije que no, solo por machista, pero yo ya me había metido, alguna vez, un zapallito de los largos bastante gruesito, pero me mantuve en el no.

Entonces ella continuó: pero si te gusta porque te niegas?

Me mantuve firme: no no prefiero tu boca, tus dedos.

Ella: mira yo tengo un par de experiencias con dos hombres, no te voy a contar lo que disfrute, pero te iba a hacer una invitación.
Uno de mis “amigos” es un chico de 23 años. Un encanto de persona en todo sentido, muy ubicado, muy respetuoso, más que sencillo. No te animas a que nos juntemos?

Ni loco le contesté, pero en mi cabeza la idea no la rechazaba.

Porque Santi? Mira. Nos juntamos vamos a tomar un café, una copa y charlamos sin ninguna presión sin ninguna expectativa si no pasa nada si no te gusta la idea lo dejamos ahí y si te gusta la idea podemos ir al Telo y ver qué pasa. Si en el hotel tampoco pasa nada charlamos y listo.
Si te agrada, wooooow, va estar bueno. Te llevo una pastilla y me das Murra junto con el. Me muero si me cogen los dos. Vos por el culo por favor.

Me dejó pensando. Tiro esta idea y yo entendí para hacer el trío para que el chico me cogiera a mi, pero después salió con la doble para ella…

Nunca estuve en trio debería ser excitante y al final después de varias explicaciones le dije que coordinara y fuéramos a tomar un cafe, Julian era este muchacho.

Aquí se termina esta historia y comienza la otra más jugosa …

Llegó el día nos juntamos con Stella y al rato vino este pibe Julian.
Tal como lo describió en la charla así era.
Además en la charla mostró un humor que me encantó.
También me di cuenta que tenía buena relación con gente mayor o sea con viejas y viejos como yo.

También usaba muy bien del doble sentido. Stella no se quedaba atrás y cierta calentura brotaba de mi.

En un momento dice Julian: Santi yo soy joven pero fui entendiendo cosas de la vida que a veces se ocultan porque son consideradas indebidas o causan mucha vergüenza.
No va a encontrar a una mujer que le diga me gusta acostarme con dos hombres o con dos mujeres o con un hombre y otra mujer. No se lo van a decir pero les encanta. A nosotros no nos gustaría hacerlo con dos mujeres.? Se tiene que dar en mucha confianza.
Lo digo con conocímiento. Alguna vez a mis 19 años tuve una experiencia con un hombre y una mujer, fue bárbaro y que pasó? En mi círculo de amigos y amigas se fue corriendo la bolilla y me fueron citando para tríos … y más también. Con todo tipo de relación, gente muy joven y lo máximo con una pareja de 75 años el y 72 la esposa.
Una vez a la semana me invitaban a un “te con masas”
Como disfrutaba esa gente y como gozaba yo!!!
Por eso le digo Santi, Stella me conoce, ahí fui conociendo a la verdadera gente.
Una piensa un trío que degenerados y no es así es gente normal que no tienen problema, dentro de un círculo acotado, muestran su ser como realmente son.
Hay gente que me llama para que los vea en una relación, solo mirarlos, otros que me invitan para que el marido solo mire a su esposa y a mi. A veces se meten otras no.
Mire Santi hay en cada persona un grado de homosexualidad escondida muy escondida, que quizás lo disfrutan ellos solos.
Mujeres que le encanta estar con otras mujeres sin ser lesbianas y hombres que les gusta estar con hombres sin ser homosexuales.
Por eso venía bien esta charla. Stella me dijo que se lleva muy bien con usted y quería conversar sobre esto que tantas veces se oculta.

Se produjo un silencio interminable, yo pensaba este pibe tiene razón, pero que difícil aceptar.

Stella me pregunta: te informaste Santi un poco ?

Si claro son temas difíciles de poner sobre la mesa.

Julián con su humor acota: sobre la mesa también Santi …

Habían pasado como dos horas de charla y yo ya no podía aceptar , de una, un trío. Estaba caliente pero quise mantener un lugar más calmó.

Entonces propuse seguir charlando en una semana aquí a la misma hora. Les parece?

Ambos dijeron que si. Julián se despidió como un caballero y Stella me dijo: me llevas a coger por favor?

A la vuelta había un Telo conocido y pasamos otra velada sexual increíble.

La novedad es que Stella tenía el vibrador en la cartera. Me dijo no lo traje por vos …

Que hembra Stella!!!

No voy a expandirme pero me enseñó a usar con ella el aparato, flor de aparatito!!!

Momentos en que la masturbaba con el vibrador y otras haciendo la doble conmigo y siempre tan calentona, siempre tan orgásmica.

Pero claro hacer la doble yo por la concha y el vibrador en el culo la enloquecía y a mí ni cuento.

Cuando la tenía adentro y le daba sentía en mi pija al vibrador.
Una locura. Claro yo lo cuento cómo novedad para mi, cuántos habrá que la saben.

Esa sensación con la doble me definió para hacer el trío con Julian.

Sin preámbulos y decidido, nos encontramosnos como dijimos y después de charla unos pocos minutos les dije: bueno gente, Julian con la charla del otro día me activo para decidir estar juntos los tres. Estás de acuerdo Stella? Vos Julian?

Stella dijo: yo los amo a los dos.

Julián : acotó yo no tengo problemas, ustedes son pareja y yo voy como acompañante. En el andar puede ser que estemos los tres o no se de. De ninguna forma hay problemas.

En 15 minutos estábamos en un Hotel de la ruta.
Hermoso, amplio, con comodidades.

Pedimos unos cafés nos sentamos como en un bar charlamos más de lo mismo y Stella se sentó arriba mio y me empezó a besar a franelear y Julian como si nada pasará.

De a poco fuimos a la cama ya en bolas mientras que Julian se quedó en la mesa terminando su café.

Con Stella nuestro empezar era un 69 muy salvaje era chupar y chupar, lengua, dedos lo que fuera.

Ella acababa un par de veces y sabíamos que ya íbamos a coger.
Así fue me cabalgó Stella y yo pensaba en que Julian miraba todo y tenía la panorámica del culo de Stella que lo abría lo cerraba.
Cambiamos.
Cuando Stella se pone de costado y abre una nalga con su mano quiere por el culo.
Yo contaba con pastilla que había masticado en el viaje y con el pote de vaselina que mágicamente estaba al alcance de la mano. La utilice pero estaba toda mojada de las chupadas de culo que le había hecho.
Empezamos a coger y Stella a gemir y pedir más.
Me había olvidado de Julian, hasta que Stella lo llamó.
Vení July.
Julián se desvistio rápido y en segundos su pija, que no alcance a ver, estaba guiada por Stella en su concha.
La mia estaba toda enterrada en su culo.
Cuando fue entrando la verga de Julian mi pija la sentía. Yo estaba a la expectativa.
Hasta que Stella cómo una orden grito dame toda Santi. Yo empecé a darle y el pibe siguió el ritmo. A veces descompasado, alguna se salía vuelta a penetrarla hasta que tuvimos un ritmo parejo, Julian de abajo le pegaba embestida en la concha y yo de arriba la cabalgaba sin dejar de mirar, cuando podía, la verga del chico. Más grande que la mía y gruesa.
Con el ritmo Stella gemía lloraba pedía más pedía sacamela. Se notaban sus órgasmos su freno y a continuar.
Yo ya estaba para acabar.
Stella me conoce y apuro la cogida.
Éramos tres que gemiamos, que la tratabamos de puta, que Stella nos pedia más adentro.
Se vino la locura del acabe. Stella lloraba, yo me doblaba en dos ya deslechado y Julian que le decía queres más amor y sentía que le pegaba tremendas sacudidas que hacían llorar y acabar mas a Stella.
Donde querés la leche amor le decía Julian.
Stella me dijo vení que la chupo y te trago.
Se salió Julian y se la inserto en la boca moviéndose. Stella me pedía que la pajero.
Yo miraba asombrado por el aguante del pibe, pero la pija me gustó. Uffff qué lío se me hizo.
Stella me pide como pide que le meta dedo: pajeame Santi dame.
Entre la mamada y la paja Stella era una tromba.
Ya vi venir cuando el pibe saca la pija de la boca se pajea y le acaba a Stella en la boca que no perdió ni una gota de un semen grumoso y cantidad. No termina más Stella chupaba y yo la pajeaba hasta que se hecho un polvo más.
Stella en el medio de la cama y nosotros los hombres a sus costados. Todos muy agitados.
A este chico no se le bajaba la pija, se la acariciaba yo espiaba, se dio cuenta y me dice: le gustó Santi?
Yo me quedé mudo. Y él siguió socarronamente. Digo si le gusto como la dejamos a Stella ?
Yo siguiendolo le digo: o como ella nos dejó a nosotros.

Stella que no se podía mover dijo: los amo, no veía la hora de tenerlos dentro mío a los dos juntos.

Fue como un canto de amor.

Pero claro la cosa no termino ahí.

Se los cuento en el próximo relato si es de vuestro gusto.

 

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