Inicio » Relato » El Más Maravilloso Sexo En La Cocina

El Más Maravilloso Sexo En La Cocina

Desde hace un tiempo quería hacer sexo en la cocina después de mi experiencia en un campo quedó en mi la curiosidad de seguir sintiendo placer con el éxtasis de lo desconocido a mí me encanta la cocina así que decidí tener una noche que combinara las dos cosas.

sexo cocina

A los amantes del sexo en la cocina

Desde hace un tiempo quería hacer sexo en la cocina después de mi experiencia en un campo quedó en mi la curiosidad de seguir sintiendo placer con el éxtasis de lo desconocido a mí me encanta la cocina así que decidí tener una noche que combinara las dos cosas.
Contrate a un chef privado que me diera algunas clases en mi casa en donde me enseñaría a mezclar y a amasar bien rico sí que se me estaban ocurriendo muchas cosas deliciosas.
Lo cite la primera clase en mi casa con los materiales que me había pedido y algunas otras cosas que se me habían ocurrido a mí, yo estaba lista para recibirlo con un vestido corto que tenía algo de trasparencias negro con unos tacones rojo cereza que me hacían lucir bastante sexy. Tenía la casa decorada con algunas velas y aromas que me tenían más que preparada para una noche alocada.

De repente me levanto y me puso de cara contra la pared, mientras me penetraba por detrás. Mientras me agachaba para que la verga de él me entrara hasta el fondo, inundándose de una sensación de placer indescriptible.

De repente sonó mi timbre era el que llegaba, lo recibí con una sonrisa a la que el correspondió, era increíblemente atractivo y yo estaba más que segura que deseaba que pasara toda esta noche con él se me presento y lo hice seguir sabía que le había llamado la atención ya que, aunque lucia muy serio y muy profesional sus ojos me habían detallado disimuladamente de arriba abajo y estaba nervioso lo podía notar y era mutuo.
Le enseñe la cocina y comenzó a desempacar mientras yo le ofrecía algo de tomar el me pidió solo agua yo me serví una copa de vino mi favorito, empezó a detallarme cada cosa que me iba a enseñar mientras en mi pensamiento solo quería que me quitara la ropa y me enseñara su verga, era musculoso y estaba vestido de forma un poco ajustada, empezamos con la harina y él se ubicó al lado mío tomando mis manos para mostrarme con que fuerza se comenzaba a mezclar para obtener un punto exacto.
Yo estaba excitándome al sentir sus brazos sobre mi brazo con algo de movimiento y podía observar que él estaba más nervioso que yo ya que no dejaba de jadear y de equivocarse con frecuencia, le pedí que me ayudara a moldear la harina para hacer hojaldre y se colocó detrás de mí y empezó ayudarme a mover el rodillo contra la harina comenzó hacerlo con más fuerza y más ritmo lo que hacía que su movimiento contra a mi fuera más fuerte yo ya estaba mojando mis pantis y sentía que él estaba excitándose más porque su corazón se sentía acelerado y yo empezaba a sentir su verga contra mí. Un cosquilleo le recorría todo el cuerpo, empezando por la cabeza y terminando en su vagina, cada vez que él se giraba a remover la masa. Sin pensárselo dos veces, decidió pasar a la acción a acercarse a él por detrás.
Acaricie con mi mano el torso desnudo del chef más guapo que había visto, al mismo tiempo que el me decía no puedo más esto no es profesional me decía mientras yo le pedía que olvidara que le estaba pagando y me besara. A él se le puso dura en el mismo momento y no pudo resistirse a darme la vuelta, levantarme en brazos, sentándome sobre la mesa empezó a comerme la vagina por encima de mi panti mojado como sólo yo me lo merecía. me quitó las bragas con una furia enloquecedora y las lanzó al suelo de la cocina. Abrió mis piernas con ambas manos y hundió su cabeza entre mi vagina. Él sacó su lengua y me lamió de arriba abajo. Con la punta de la lengua, acariciaba mi clítoris, a lo que yo respondí con un alarido de placer que retumbaban contra las paredes de la cocina. Era una maravilla sentir la cabeza de este desconocido ahí abajo, provocándome de la ocasión para sentir placer sin esperar nada más a cambio.
De repente me levanto y me puso de cara contra la pared, mientras me penetraba por detrás. Mientras me agachaba para que la verga de él me entrara hasta el fondo, inundándome de una sensación de placer indescriptible. El ritmo se iba acelerando al tiempo que ambos nos poníamos más y más cachondos. Hacer aquella comida ahora poco importaba ya, porque ahora sólo podíamos dedicarnos al más grande de los placeres tener sexo.

empezó a colocarse un camino de cerezas sobre mi pecho hasta el vientre y empezó a comérselas sobre mi haciéndome estremecer y colocar la piel de gallina al llegar a mi vagina se colocó un hielo en su boca haciéndome gritar por la mezcla de calor y frío

Me boto contra el mesón de nuevo acostándome sobre aquella mesa llenándome toda de harina, tomo la crema chantilly y me lo coloco en los senos los cuales comenzó a lamer y a morder haciéndome enloquecer más y más empezó a colocarme un camino de cerezas sobre mi pecho hasta el vientre y empezó a comérselas sobre mi haciéndome estremecer y colocar la piel de gallina al llegar a mi vagina se colocó un hielo en su boca haciéndome gritar por la mezcla de calor y frio delicioso podía sentir que ya no podía más y me vine como hace mucho no lo hacia él seguía lamiendo mis jugos mientras yo le pedía que parara que no podía más de lo excitaba que ya estaba el continuo.
Me penetro con fuerza con el placer de querer tener su orgasmo me hacía estremecer contra la mesa con tanta fuerza que esta empezó a ceder, me besaba con fuerza y con ganas de no acabar nunca, si que había buena la idea de cocinar y llenarnos de placer, froto su verga contra mi clítoris hasta que derramo toda su deliciosa leche sobre mi pelvis haciéndome llegar a mi otra vez.
Al terminar nos vestimos mientras él me pedía que nos siguiéramos viendo yo decidí también continuar con sus clases mientras me llene de ganas de seguir repitiendo nuestra clase de hoy. Terminamos de realizar nuestros pasteles de pasabocas ya que con tanta acción habíamos terminado con mucha hambre y los acompañamos con un vino, para despedirnos terminamos con un beso apasionado esperando llegara nuestra próxima clase.

Cuentanos tu fantasia en la caja de comentarios o en FacebookInstagram y Twitter.

Cuéntanos que te pareció
530

Deja tu comentario

Tu dirección de email no será publicada

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar