Inicio » Relato » Sorprendente: Llegó Y Me Vio Con la Enorme Verga de otro

Sorprendente: Llegó Y Me Vio Con la Enorme Verga de otro

Todos los hombres viven temerosos de llegar a su casa después de un día de trabajo y encontrar a su mujer disfrutando de una enorme verga, y más temor sienten cuando por alguna razón logran llegar más temprano que de costumbre

Mereciendo enorme verga

Todos los hombres viven temerosos de llegar a su casa después de un día de trabajo y encontrar a su mujer disfaventuras-de-un-hombre-casado-juliana-ruta/">rutando de una enorme verga, y más temor sienten cuando por alguna razón logran llegar más temprano que de costumbre, el mismo temor nos invade a las mujeres, de llevar a nuestros amantes a nuestras casas , pero eso no significa que no sea una dulce aventura y correr el riesgo de ser pilladas por nuestros esposos, yo personalmente prefiero salir de casa, sin embargo en ocasiones me atrevo a realizar alguna locura, la historia que les contare sucedió un día de esos en que el miedo y deseo de sentir la adrenalina recorriendo mi cuerpo me impulso a llevar a mi cuarto a mi amante.
Por mi trabajo de enfermera, en ocasiones y para llegar oportunamente a mi trabajo usaba los servicios de UBER, yo tenía la aplicación en mi móvil, mi esposo si, y cuando necesitaba un vehículo era mi esposo quien me lo solicitaba, en una de esas ocasiones, me llevo un conductor que como siempre y por políticas de UBER y para evitar problemas con la policía, llevaba a su pasajero en la silla del copiloto, cerca de conductor.

Era un hombre, joven, muy amable, varonil a través de su camisa, se podía ver su pecho con abundante cabello, comenzamos a conversar, reímos, me conto muchas cosas de la su vida, de su matrimonio, yo también le Conte algunas cosas, fuimos entrando en confianza, intercambiamos nuestros teléfonos y cuando llegamos a mi destino nos despedimos de beso en la mejilla.
Los siguientes días, hablanos varias veces por teléfono y se ofreció a llevarme al trabajo sin ningún cobro, lo que fortaleció mas nuestra amistad, pasamos de hablar cosas triviales a conversar temas más serios, ya hablábamos de nuestra intimidad, de los conflictos sexuales con nuestras parejas, de la monotonía, de experimentar con otras personas y sentir otras emociones

Después de dos meses, me atreví a invitarlo a mi casa, un día que sabia que Jorge mi esposo, saldría temprano y que llegaría tarde en la noche a la casa, eran las 10 de la mañana cuando mi amigo Andrés, llego a mi vivienda, tomamos algo caliente y subimos a mi habitación, la cama la había dispuesto en un ambiente muy romántico y seductor, coloque una música suave

Mi corazón ardía, estaba a punto de explotar, Andrés se levando comenzó a besarme

Deje a Andrés en la habitación y me dirige al baño a tomar una ducha, cuando regrese. En la cama podía ver los pies y las piernas de ese magnifico hombre, el vello en sus piernas me causo una fascinación increíble, Mi corazón ardía, estaba a punto de explotar, Andrés se levando comenzó a besarme, tiro mi toalla al suelo, ahora allí los dos desnudos, la sensación de su piel en mi piel me erizo, me excito.
Andrés apretaba mis nalgas mientras me besaba. era un tipo enorme, alto, de piel oscura, aunque no completamente negro. Era musculoso, aunque no se veía muy marcado, tenía pectorales enormes, unos brazos marcados que terminaban en unas manos muy grandes piernas gruesas., yo no soy muy alta por lo que tenia que ponerme en puntica de pies para besarlo, Andrés tierno y considerado con migo, me tomaba por la cintura me alzaba y estrechaba mi cuerpo desnudo, contra su cuerpo, apretaba mis nalgas con firmeza y masajeaba mi culo, causando mas excitación, su boca jugaba con mis tetas, una y otra vez, su lengua jugo con mis pezones erectos, yo gemía, gritaba del placer que me causaba.

Estaba tan excitada, que no había notado, que por encima del bóxer de Andrés tipo se notaba un enorme bulto completamente duro, yo no podía imaginar que cosa podría ser, me asalto la curiosidad, comencé a besarle el cuello mientras acariciaba ese bulto grande y duro que cerca de sus piernas cada ves crecía y se fortalecía mas y más, yo continuaba besando su pecho, baje al abdomen y ahora besaba con la misma curiosidad ese enorme bulto que ya se sentía nervioso, inquieto, intenso.
Poco a poco fui bajando el bóxer y algo de vello púbico corto se pudo observar conforme lo iba bajando. yo lo miraba deseosa con esa cara de perra victoriosa que ponemos las mujeres cuando saben que su hombre las desea. Andrés introdujo el pulgar en mi boca y yo lo chupaba mientras lo veía. De repente su pene salió de su retención y choco con mi cara mientras yo sonreía deseosa, ganadora, llena de lujuria.

Mi lengua iba despacio, pero decidida recorriendo ese enorme pene desde la base hacia la punta para luego volver a bajar suavemente hacia la base. Lamia con pasión los lados del pene mientras no dejaba de mirar a mi amante a los ojos.

Termine de bajar el bóxer y un pene de unos 25 cm se mostró completamente erecto, tieso, desafiante mirando hacia arriba. Acompañado por dos enormes bolas que no tarde en besar suavemente. Mi lengua iba despacio, pero decidida recorriendo ese enorme pene desde la base hacia la punta para luego volver a bajar suavemente hacia la base. Lamia con pasión los lados del pene mientras no dejaba de mirar a mi amante a los ojos. Hasta que nuevamente llego a la punta y lo metí en mi boca comenzando una mamada suave acompañada de una paja. Mientras que Andrés echaba la cabeza hacia atrás en señal de que le estaba gustando.
Mi esposo dice que doy unas mamadas espectaculares, así que pude entender la cara de Andrés, pero creo que mi cara debió haber sido un poema cada vez que me comía su verga hasta la raíz, yo estaba allí de rodillas podía engullirme fácilmente y totalmente el pene de este sujeto, el tomo mi cabeza y comenzó a sacar una y otra vez su verga de mi boca , no podía respirar sus manos eran enormes, me dominaba , cada vez que sacaba su verga, aprovechaba para respirar agitadamente como recobrando el aliento pero nuevamente volvía a abrir mi boca esperando su embestida. Yo estaba de rodillas con las manos en el suelo prácticamente en cuatro patas y él me sostenía por la cabeza y el cabello mientras penetraba mi boca y garganta con rapidez. De vez en cuando me restregaba la verga por toda la cara, llenándomela con su deliciosa leche caliente que por mis mejillas y el cabello se escurría para luego volver a metérmela completa en mi boca hasta hacerme ahogar por completo

Todo marchaba bien, de pronto en el primer piso se escucho una vos, Lida mi amor, regrese, era mi esposo que acababa de llegar a casa, la respiración de nos cortó, Andrés, aun con su verga en mi boca, contenía el aliento, toda la habitación tenia el olor característico del sexo y la pasión, yo temblaba, Andrés estaba confundido, me miraba y en silencio me preguntaba, que hace su esposo a esta hora en casa, ni yo lo sabía, no podía ni imaginarlo, los dos estábamos paralizados, Jorge se escuchaba en el primer piso, se escuchaba mover y sacar cosas, Jorge no era violento, pero no sabría como reaccionaria, donde subiera y encontrara a mi amigo, los dos hay desnudos, con la habitación desordenada, ropa de los dos, se veía en cada rincón.

Aquí termina la primera parte, ahora quisiera que cada lector, me hiciera sugerencias de como cree que termina la historia, la segunda parte será publicada, la otra semana

Un abrazo a todos los seguidores, recuerden, mis relatos son reales, no son fantasías, son las vivencias de mi vida, soy Lida Rivera, desde Bogotá Colombia y soy la autora de estos escritos y muchas cosas mas que tengo para compartirles.

Deja tu comentario en la caja de comentarios o en FacebookInstagram y Twitter.

Puedes conectarte con la autora en este enlace

Cuéntanos que te pareció
413
1 Comentario
  1. Avatar

    Carlodotado

    Vivo en Bogotá, me encantaría conocer a una madura como tu para llenarla de placer.

    Reply

Deja tu comentario

Tu dirección de email no será publicada

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar